“Pide apoyo, que la madre está muerta. La ha descuartizado”

Eran las tres de la tarde y los agentes del indicativo Salamanca 23 empezaban su trabajo diario de paisano y en un coche camuflado. En principio, era un día más, una jornada tranquila de un jueves cualquiera. Lo que no sabían es que minutos después iban a ver imágenes espeluznantes que ya no olvidarán en sus vidas. Una mujer había sido descuartizada por su hijo y los restos estaban repartidos por la vivienda. Parte ya se los había comido el asesino y su perro, según confesó el autor confeso. Otros los estaba guisando en la cocina. Ha tenido que pasar un año para que estos agentes del Grupo Operativo de Respuesta (GOR) de la Policía Nacional puedan relatar esta macabra escena.

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