Lolita: “Con los años, una aprende a aguantar a la fiera. Si no, estaría presa”

GANADORA DE DISCOS de oro como cantante y del Goya a la actriz revelación; jurado de concursos televisivos e, inequívocamente, miembro de una de las familias más populares de España, María Dolores González Flores (Madrid, 61 años) es abuela y sigue siendo Lolita. Ha vivido rodeada de artistas. Su padre, El Pescaílla, fue uno de los fundadores de la rumba catalana; su hermano, el desaparecido Antonio Flores, fue cantante; su hermana, Rosario, combinó flamenco y pop para hablar con voz propia. Su hija, Elena Furiase, es actriz. Lo mismo que su sobrina Alba. A su madre, Lola Flores —sobre la que preparan una serie de televisión—, la resume su apodo: La Faraona. Ella, Lolita, ha cosechado éxitos en varios campos. Atraviesa un momento de plenitud como jurado del programa Tu cara me suena y de gira nacional (hasta 2021) con la obra de teatro La fuerza del cariño. La entrevista tiene lugar en el Café Comercial de Madrid. Lolita no tiene reparo en posar por el suelo, vestida tal como llega. No se queja de la sesión de fotos, aunque advierte de cuál es su mejor perfil: el izquierdo. “Son muchos años y me conozco: el otro lo tengo muy duro”.

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