Las sorprendentes funciones del sueño

Pasamos casi un tercio de nuestra vida durmiendo y en los mamíferos la necesidad del sueño es tan intensa que la selección natural ha hallado el modo de garantizarlo incluso cuando resulta incompatible con otras actividades vitales. Así, en las largas travesías oceánicas de los delfines y las focas, sus dos hemisferios cerebrales se turnan y duermen en periodos alternativos, lo que hace que sus cerebros descansen intermitentemente mientras navegan o buscan alimento. Pero, curiosamente, en el caso de las focas las dos mitades cerebrales sólo se turnan cuando están en el agua y no cuando están en tierra, lo que sugiere que la solución de poner a dormir sólo medio cerebro ocurre únicamente cuando no hay más remedio, quizá porque esa solución es menos efectiva para cumplir los objetivos del sueño que poner a dormir todo el cerebro.

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