El triste destino de las marcas con las que descubrimos la ‘tele’ en color

Coincidiendo con la llegada del color a la televisión en España en los años 70, cruzaron la frontera un alud de marcas de televisores. El advenimiento poco después de los reproductores de vídeo sirvió a estas firmas para que se afianzaran aún más en los hogares. Sus pantallas se contemplaban como un símbolo de progreso tecnológico sin parangón en aquel país aislado de cazadoras coreanas y pantalones de campana . Casi todas procedían de Alemania y de Japón. Contaban con fábricas propias y no daban abasto para atender a una demanda cada vez más creciente y entusiasta. Poseer uno de sus aparatos era un símbolo de estatus en la España que estaba a punto de alumbrar la Transición. Thomson, Sharp, Telefunken, Grunding, Blaukpunt, JVC, Sanyo, Westinghouse, Philips, Toshiba…¿se acuerdan?

Seguir leyendo.