Hipotecas sin intereses para calmar a los clientes

Algo más de cuatro millones de personas se hipotecaron para comprar una vivienda en España entre 2006 y 2009, los últimos coletazos del boom inmobiliario, según el INE. Nueve de cada diez firmaron un préstamo variable, así que fueron víctimas de un euríbor por las nubes —cerró 2007 en 4,793%—. Pero también fueron agraciados con los diferenciales —porcentaje fijo pactado con el banco que se suma al euribor— más bajos vendidos en España. Nadie pensó que algún día la suma de esos valores sería negativa. Ha ocurrido y la banca, que esta semana conocía que el abogado de la UE abre la puerta a anular las hipotecas poco transparentes ligadas al IRPH, está de nuevo en el punto de mira.

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